
Para nadie es un secreto que la tendencia verde está en ascenso. Cada vez más empresas contribuyen el desarrollo de empaques y componentes cosméticos amigables con el medio ambiente.
Aunque en Latinoamérica es un tema relativamente nuevo, en países como Alemania, Italia, Francia y España, los cosméticos ecológicos ya representan el 6% del total del mercado cosmético, y la tendencia está creciendo al rededor del 20% anual según apreciaciones la doctora Margarita Jales del Hospital F. Muñiz de Buenos Aires.
La cosmética ecológica incluye ingredientes vegetales y minerales puros que reducen el consumo de agua durante su elaboración, además no contiene componentes sintéticos como colorantes, perfumes artificiales, fertilizantes o químicos transgénicos.
Otros de los grandes esfuerzos de la cosmética ecológica se centran en reducir el impacto de los envases, desarrollando tecnologías biodegradables o haciéndolos reutilizables.
Al mismo tiempo el consumidor, despierta a la conciencia verde, leyendo los rótulos de los productos y exigiendo diferentes tipo de ingredientes naturales. Sin embargo, lograr un cosmético 100% natural es todo un reto, ya que la naturaleza por si misma no provee de todos los ingredientes en la misma proporción, además que los cosméticos ecológicos reducen notablemente el tiempo de vida útil de los productos ante la ausencia de los conservantes.
Gabriela Mazza, directora de Organy&Co Amenities, aclara "Por lo general, duran de 12 a 18 meses según la cantidad y tipo de aceites que contengan. Hay aceites que tienen un proceso de oxidación muy rápido y es normal que cambien su aspecto con el correr de los meses porque las hierbas y los principios activos reaccionan con la humedad y el oxígeno". Por otro lado, esta el reto de regular los precios, ya que los productos ecológicos suelen ser más costosos porque su materia prima tiene precios relativamente elevados conforme al lugar de procedencia, el modo de extracción y los porcentajes que se empleen.