
Con el fin de reducir sus emisiones de CO2 a cero, L'Oréal iniciará en marzo la construcción de una de sus plantas que a partir del uso de la biomasa como combustible, obtendrá energía eléctrica, agua caliente y refrigerada.
La nueva central térmica se construirá en un terreno de 5.000 metros cuadrados y supondrá una inversión de 14,2 millones de euros, de los que L'Oréal asumirá 2,4 millones, correspondientes a las tuberías de suministro e instalación interna necesaria, mientras que el resto, 11,8 millones, será financiado por Biocen, en la que también participan con un 30 por ciento empresas públicas de la Junta de Castilla y León."El combustible de la central térmica proviene de residuos de serrería y madera procedente de la limpieza de los bosques de Castilla y León, lo que ayudará a su mantenimiento", explica el responsable de Ingeniería, Medio Ambiente y prevención de riesgos, Antonio Payo.
Burgos es el lugar elegido para desarrollar este proyecto gracias a su consolidación como uno de los emporios cosméticos más representativos del mundo, con sus más de 600 empleados que proveen de champúes, cremas y mascarillas a todo el Japón. Todo lo que los nipones compran, más de 14 millones de unidades en el 2011, salen del polígono de Villalonquéjar en Burgos.
El director de Operaciones de la división de productos profesionales de L'Oréal , Jean Paul Darré, afirma que su política no es sólo trabajar para la belleza para las personas, sino que trabaja para la belleza del mundo y añadió que la inversión en esta factoría es una apuesta de la compañía por convertirla en ejemplo de productividad, innovación y sostenibilidad a escala mundial.Esta planta en Burgos supone el 5 por ciento de toda la producción mundial de L'Oréal, 250 millones de unidades de un total de 5.000 millones, es la única de Europa y una de las tres en el mundo que produce la línea profesional de L'Oréal. En el 2011 se invirtieron 8,6 millones de euros y en 2012 la previsión prevista es de casi 10 millones.